«Donde dije digo, digo Diego.» Comunicado profesores de religión.

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La Conselleria d’educació, además de incumplir acuerdos muy recientes, mantiene en vilo a todo un colectivo profesional, en este caso nos referimos al Profesorado de Religión en escuelas públicas. Están tan ocupados en Conselleria que en meses no han encontrado el momento para reunirse con los representantes de dicho colectivo, suponemos que esperando a que las vacaciones se les echen encima y minimizar la respuesta del profesorado. He dicho las vacaciones como podría decir también, las elecciones.

Convendría hacérselo mirar, querido Conseller d’educació. No basta, sonreír y mostrar un talante dialogante para que los electores crean que se ha producido un verdadero cambio en la política educativa de las islas. El pasteleo, tampoco augura grandes resultados; así como el menguar los derechos a las familias. Un poco de coherencia, señores. Por un lado, se brinda a las familias una mayor participación como comunidad educativa y por otro lado se pretende limitar el derecho de muchas de ellas. Las familias seleccionamos un determinado Centro para nuestros hijos, porque efectivamente dentro de la oferta educativa actual tenemos opción; los padres elegimos para su formación, aquel modelo que se ajusta más a nuestras expectativas, inquietudes, creencias, etc.

¿Por qué razón deberíamos renunciar quienes optamos por la Escuela Pública a que nuestros hijos cursen la asignatura de religión dentro de su horario lectivo? El modelo laico que se pretende imponer sutil y progresivamente, tampoco responde al respeto por la diferencia. En el apartado 3 del artículo 27 de la Constitución se garantiza a los padres el derecho de que sus hijos reciban la formación religiosa que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Por un lado se han llenado la boca con el apoyo al Pacto educativo y por otro se apropian de la educación. Manténganla al margen de los intereses políticos y electorales y de esta forma cuando hablemos de respeto a las libertades individuales,

de pluralismo, de tolerancia y de educación de calidad, quizás consigamos que los ciudadanos en lugar de leerlas en sus programas, puedan constatarlas en beneficio de sus hijos y de una sociedad capaz de demostrar que en ella, cabemos todos.

Defendemos el derecho de nuestros alumnos a formarse en esta asignatura puesto que la valoramos como una parte importante dentro de la formación integral de la persona y como elemento favorecedor de valores culturales y sociales, a la vez que nos parece incuestionable su presencia en una sociedad plural y democrática.

Defendemos también los puestos de trabajo y derechos laborales como profesionales de los Centros Públicos que son.

La pelota está en su campo, chuten ya; no vaya a ser que el aburrimiento nos venza, incluso a quienes depositamos en su momento nuestras esperanzas en esta Conselleria.

Comité del Profesorado de Religión en centros públicos
Palma, 16 de junio de 2016